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Cuánto cuesta una máquina tragaperras

Louise Casinopedia

Los seguidores y amantes del casino ya saben que llevan años viviendo una doble y gran oportunidad. Por un lado, los casinos físicos, aquellos que llevamos viendo activos toda la vida, siguen en pleno funcionamiento. Aún es posible acudir a muchos de estos centros para disfrutar de la modalidad de juego que más te guste. Además de esto, también puedes acceder a un buen puñado de webs de casino online, en las que sacar el máximo partido de la ventaja que supone jugar a lo que quieras desde donde quieras.

En ambas posibilidades, destacan de manera importante las tragaperras. Siguen ocupando su sitio en los casinos físicos y su crecimiento en la modalidad online es imparable. Con una oferta cada vez mayor y con más promociones al alcance de todos, hoy queremos conocer las diferencias entre ambas modalidades.

Comprar una tragaperras

Si hablamos de las tragaperras físicas, las de toda la vida, lo cierto es que no es nada sencillo hacerse con una. Obviamente, se trata de una cuestión muy regulada y controlada, especialmente, si deseas comprarla para ponerla en un establecimiento público. Los bares deben lograr su pertinente licencia para poder hacerlo, de lo contrario, estarían cometiendo una clara ilegalidad.

Otra cosa bien diferente es si un particular quiere comprar una máquina tragaperras como juego en su propia casa. Una rápida búsqueda en Internet te permite ver que existe una amplia oferta de estas máquinas, especialmente, en oferta de segunda mano. Como ocurre con cualquier otro tipo de producto, los precios varían mucho en función del estado de la máquina, pero es cierto que las puedes encontrar alrededor de los 1.000 euros.

A decir verdad, el debate sobre cuánto cuesta una máquina tragaperras tiene más que ver con el hecho de que se trata de un negocio. Los bares o cualquier otro tipo de establecimiento que quiera contar con una máquina de este tipo, lo que busca es ganar dinero con los usuarios que se acerquen a ella. Hay varias modalidades de acuerdo en este sentido, alguna de ellas incluso llegan a otorgar un canon al establecimiento sin que la propiedad de la máquina llegue a ser suya.

Bajada en los últimos años

A la vista de lo que estamos diciendo, parece innegable que su rentabilidad es buena, como demuestra el hecho de contar con una presencia tan elevada en los bares españoles. A pesar de ese un elemento de enorme tradición, a lo largo de los últimos años, comprar una tragaperras no parece ser ya una prioridad para muchos locales.

La culpa de este descenso la tiene, en buena medida, la llegada del casino online. Por un lado, tal y como veremos luego, está la misma posibilidad de jugar desde casa, pero también debes recordar que muchas empresas online también ofrecen máquinas en las que se puede disfrutar de las slots, las apuestas deportivas y muchos otros juegos en el mismo aparato. Sin duda, se trata de una fuerte competencia, que parece estar haciendo mella en las tragaperras físicas. A favor de estas últimas juega, claro está, la tradición, pero parece difícil que aguanten el tirón de los gigantes de Internet, capaces de centralizar en una máquina cientos de juegos diferentes y de la mayor calidad.

Diferencias con jugar a una slot online

La irrupción de las webs de casino en el mercado lo cambió absolutamente todo. Ahora, los usuarios pueden disfrutar de sus slots favoritas cuando quieran y sin importar para nada donde están. Atrás quedaron los días en los que debían ir a su bar de referencia y jugar, muy probablemente, a la única opción disponible.

Las webs de casino que todos conocemos ponen a tu alcance cientos de slots diferentes, con la mayor calidad en cuanto a diseño y posibilidad de premios y desde el dispositivo que más te convenga. Además, tal y como dijimos antes, también lanzan máquinas para locales en las que puedes encontrar de todo.

Es evidente que todo parece mucho más sencillo y atractivo en la modalidad online, pero creemos que las tragaperras físicas seguirán existiendo por la enorme tradición que tienen y lo asentadas que están en la mente de todos. A pesar de esto, es cierto que no resulta fácil competir con el mundo online debido a sus ilimitadas posibilidades de ofrecer nuevos productos cada poco tiempo y el gran atractivo de su portabilidad y seguridad.

Por todo cuanto hemos dicho, creemos que comprar una tragaperras está pasando a ser algo propio de coleccionistas ya que el mundo digital se está imponiendo claramente en esto también. Seguro que las tragaperras físicas seguirán dando guerra durante años, pero no hay duda ya de que las slots están aquí para mandar en el sector.

¿Quieres aprender a jugar a las tragaperras?

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